Revista de Estudios Europeos

INSTITUTO DE ESTUDIOS EUROPEOS

Marzenna Adamczyk
Embajadora de Polonia

 

Revista de Estudios Europeos, n. 76, julio-diciembre, 2020, 101-102, ISSN 2530-9854

 

 

Hace poco más de quinientos años llegó a España de la lejana Cracovia un erudito, jurista y diplomático, gran admirador de Erasmo, que pronto se hizo amigo de personajes tan emblemáticos de aquella época como Hernán Cortés o Alfonso de Valdés. Se trata de Juan Dantisco, primer embajador polaco en España, que permaneció muchos años en la corte de Carlos V representando al rey de Polonia. Dejó aquí no solo buenos recuerdos sino también una hija, Juana, cuyo descendiente directo quien hoy continúa la saga de los Dantisco, es el profesor Manuel Alonso Núñez, catedrático de la Universidad de Sevilla. Su antepasado, Juan Dantisco, llegó a sentir mucho afecto por esta tierra, lo que no me extraña de ninguna manera, porque España engancha, nunca deja indiferente a nadie. Yo misma también pertenezco al gremio de los enganchados, siendo no solo hispanista sino también una diplomática reincidente, dos veces vinculada estrechamente a la Embajada de Polonia en Madrid (y también al Consulado General de Polonia en Barcelona que dirigí durante tres años), en dos épocas totalmente diferentes, y las dos veces he tenido el honor y el placer de participar en seminarios organizados por la Universidad de Valladolid.

El primero se llevó a cabo a principios del siglo, cuando Polonia era todavía un país candidato a ser miembro de la UE. El segundo tuvo lugar hace pocos meses, en 2019, cuando celebrábamos nuestros primeros quince años como miembro de pleno derecho de este prestigiosísimo gremio. “Quince años tiene mi amor”: qué profético resultó ser el título de esta archiconocida canción del Dúo Dinámico, ¿verdad?

Dos seminarios, separados por apenas 20 años; en ambos se habló de fechas clave en la historia reciente de mi patria. La primera, 1989, año simbólico para muchos pueblos, cuando los poderosos vientos del cambio iniciado en Polonia por el gran movimiento de “Solidaridad”, cuyo 40º aniversario celebramos justo ahora, permitieron romper todas las cadenas y derribar todos los muros e hicieron posible que una importante parte de nuestro continente pudiera retomar las riendas de su propio presente y de su propio futuro, recuperando independencia y libertad.

El segundo seminario se llevó a cabo 30 años después de aquel histórico cambio y 15 años después de nuestra adhesión a las estructuras europeas.

Dos fechas, dos épocas totalmente diferentes, dos momentos cruciales en la vida de un pueblo, dos seminarios que nacieron gracias a la valiosísima iniciativa del Instituto de Estudios Europeos de la Universidad de Valladolid y gracias a dos personas absolutamente indispensables para este proyecto, a quienes nunca me cansaré de agradecer su fabulosa disposición, su entusiasmo, su cariño y amistad. Se trata, por supuesto, de dos pilares del Instituto: del prof. Guillermo Pérez Sánchez y del prof. Ricardo Martín de la Guardia, autores del indudable éxito de los dos proyectos, de los cuales el primero le sirvió de de introducción, de prólogo sui generis, al segundo. Gracias a una feliz coincidencia de fechas pudimos hacer balance de los cambios que se llevaron a cabo en mi tierra y sentirnos una vez más orgullosísimos de lo que hemos conseguido, de nuestros grandes y pequeños éxitos.

Queridos Profesores, como todos sabemos que el tiempo pasa volando, creo que ya va siendo hora de ir preparando el siguiente seminario. Pueden estar seguros de que todos vamos a arrimar el hombro, aunque solo sea para decir “lo hemos hecho bien” en el maravilloso marco de esta Alma Mater vallisoletana.

 

Marzenna Adamczyk
Embajadora de Polonia