Revista de Estudios Europeos

INSTITUTO DE ESTUDIOS EUROPEOS

Gabriela DANCAU
Embajadora de Rumanía en España

 

Revista de Estudios Europeos, n. 76, julio-diciembre, 2020, 210-211, ISSN 2530-9854

 

 

Hace treinta años, el pueblo rumano comenzó a construir una nueva historia para sí mismo, para nuestro país, mediante un valeroso acto que puso fin a uno de los regímenes dictatoriales comunistas más tiránicos y corruptos. Primero fueron unas pocas decenas. Después, centenares, miles. Más tarde, cientos de miles de personas defendieron la libertad y la justicia, se enfrentaron a las armas y confiaron en que la fuerza de su solidaridad vencería a las órdenes de un poder político que trataba a sus propios ciudadanos como enemigos.

El régimen comunista movilizó contra nuestro pueblo, en diciembre de 1989, de manera abrumadora, a las fuerzas del mal. En una verdadera guerra contra los manifestantes pacíficos, los rumanos fueron víctimas de la acción criminal de las autoridades del estado, que clamaban un título de gloria por "cuidar al hombre".

Finalmente, el régimen comunista se derrumbó tal como se había instalado: mediante crímenes y abusos. Por la libertad se pagó el mayor de los precios. Hijos e hijas, hermanos y hermanas, madres y padres fueron asesinados por su ardiente aspiración a ser libres. Gracias a su supremo sacrificio, somos libres hoy, en un país democrático.

Estos eventos representan un hito fundamental para la historia nacional y europea y han marcado radicalmente no solo el destino de nuestra nación, sino también su evolución dentro de la comunidad internacional.

Rumanía ha pasado de encontrarse aislada externamente a formar parte de las organizaciones internacionales más importantes, la Unión Europea y la OTAN, compartiendo los valores de la democracia y el estado de derecho y promoviendo estos valores en sus inmediaciones y más allá. La diplomacia rumana ha desempeñado un papel muy importante en esta evolución.

Los esfuerzos para preservar la memoria histórica son la mejor manera de dar a conocer, especialmente entre los jóvenes, el periodo anterior a 1989 y, en comparación, los cambios posteriores a la Revolución y su profundo significado. Dada la importancia del respeto a la verdad histórica, el Ministerio de Asuntos Exteriores desclasificó los documentos de archivo relacionados con la Revolución rumana de diciembre de 1989, documentos que reflejan la relación entre el régimen comunista y los sucesos acontecidos en los países vecinos desde la primavera de 1989, las reacciones internacionales a la evolución de Rumanía, así como los intentos de combatir el aislamiento político y diplomático internacional de ese periodo. Estos materiales ilustran la percepción internacional de los mencionados acontecimientos revolucionarios de diciembre de 1989, así como el cambio de régimen y la transición a una sociedad democrática, siguiendo el modelo europeo.

Al volver la vista atrás, basándonos en estos documentos, en los primeros meses de 1990 los esfuerzos de la diplomacia rumana se centraron en garantizar la funcionalidad del Ministerio de Asuntos Exteriores y en restaurar la capacidad analítica y generadora de conceptos de la institución, así como en una recalibración intensa y una reorientación estratégica de las relaciones de Rumanía a nivel internacional.

Del mismo modo, el recuerdo del recorrido político, económico y social de Rumanía en los 30 años transcurridos desde la caída del comunismo debe ser duplicado mediante una acción enérgica, a nivel individual, colectivo y nacional, para la implementación y defensa continuas de los valores democráticos obtenidos a costa de los sacrificios de 1989. Estoy convencida de que el cuerpo diplomático rumano del que formo parte cumplirá responsablemente con la tarea de contribuir al progreso de la sociedad rumana y a la promoción del perfil de nuestro país a nivel internacional.

 

Gabriela DancauGabriela Dancau
Embajadora de Rumanía en España